martes 25 de marzo de 2008

Racismo de guante blanco y pedos


El doble rasero a la hora de valorar las palabras o los actos es algo habitual que todos utilizamos de forma hipócrita en mayor o menor medida. Me hace mucha gracia como en España, se está continuamente tachando a los estadounidenses de tontos, incultos, borregos o simples. Y nadie se sorprende. Digamos que es una forma lícita de ser racista. Eso sí, luego nos lavamos la conciencia diciendo que no hay que generalizar y muchas de esas personas que generalizan cuando hablan de los estadounidenses, seguramente se escandalizan cuando otros racistas utilizan tópicos iguale de estúpidos, tales como que todos los colombianos son traficantes de cocaína, que los ecuatorianos sólo sirven para beber, que todas las musulmanas son sumisas o que los de Europa del este se han sacado la carrera de ladrones de coche. Las palabras se deberían valorar por lo que dicen y significan, sin necesidad de mirar a quién van dirigidas.

Por supuesto luego nos ofendemos cuando se retrata al español como el típico amante de los toros, la paella y la macarena, y no nos paramos a pensar que aquí se hace exactamente lo mismo con todo lo que desconocemos (o no conocemos mínimamente). Luego está el típico español que no ha salido jamás de España y del VIPS y que desde su tumbona de la playa de Gandía se atreve a decir con total seguridad esa frase tan repetida: "Como en España no se vive ni se come en ningún sitio". No digo que esa frase no sea verdad. Lo que digo es que antes de pronunciarla con tanta certeza, no estaría de más el haber vivido en otros países, por aquello de la credibilidad, más que nada. Y no hay que olvidarse de los que miran atónitos las imágenes de televisión que muestran a los musulmanes peregrinando a La Meca, pero que sin embargo no se escandalizan cuando en España se monta un circo fanático (eso sí, de gente cuerda que simplemente disfruta de una tradición popular, evidentemente) cada vez que llega la semana santa. Aunque tampoco quiero desviarme del tema.

También me hace mucha gracia la superioridad con la que se mira a todo lo relacionado con EEUU y su cultura, cuando no hay que olvidar que en España el periódico más leído es (o era, según mis últimos datos) el Marca. Recuerdo que hace relativamente poco salió un anuncio de apoyo al cine español en el que se ridiculizaba el cine americano. En éste se utilizaba un eslogan que rezaba algo así como "Esto es cine español, chavalote, aquí no decimos esas tonterías". No sé qué películas americanas verán todos esos cinéfilos de bien, pero yo les recordaría que películas como "El club de la lucha", "Vías Cruzadas", "Happiness" o "Taxi Driver", son americanas. Seguramente se piensan que en Estados Unidos sólo se hacen americanadas, cuando lo que realmente sucede es que no han sido capaces de buscar películas buenas (y no es que estas películas que he mencionado sean rarezas, precisamente). Woody Allen es americano. Bigas Luna, sin embargo, es español. Paul Auster nació en New Jersey. Pero Lucía Etxebarria lo hizo en Valencia. Tomen nota, modernos anti-yankees. Y que yo sepa Incubus no son de Utrera, ni Belén Esteban (a la cual le piden opinión en los platós de televisión, como dice mi padre) es de California.


Yo soy el primero en criticar a la gente que utiliza a la ligera frases como "El cine español es una mierda", porque es un argumento tan superficial y absurdo como el utilizado anteriormente para ridiculizar el cine americano. Si fuéramos capaces de profundizar un poco más en el cine español, veríamos que en él no sólo hay tetas y culos como en "Jamón, Jamón", sino que también hay películas como "En la ciudad", "Smoking Room" o "Ficción", que son maravillosas. La pregunta "¿Te gusta el cine español?" es tan poco concreta y ridícula como preguntarle a alguien si las rubias son listas o tontas. No sé, yo personalmente, si fuera uno de esos millones de americanos inteligentes y no-estúpidos que hay en el mundo , me ofendería bastante con ese tipo de generalizaciones y con esa utilización tan gratuita del racismo de guante blanco. Supongo que el día que aprendamos a oler nuestros propios pedos con mayor objetividad nos daremos cuenta de que huelen igual de mal (y a veces peor) que los de los otros. Los otros seguramente también deberían aprender a oler los suyos, pero me parece mucho más sensato hablar sobre los que tengo más cerca y conozco mejor, que son con los que tengo que convivir.



sábado 8 de marzo de 2008

Y la música se sentó....


Nunca pensé que una escena tan surrealista como la de la foto se convertiría en realidad. Por desgracia, dicha imagen no está manipulada, ni es un montaje. En esa fotografía aparece la MÚSICA sentada en el banquillo de los acusados de un juzgado. Sí, la música, sentada en el mismo lugar donde se sientan genocidas, violadores, maltratadores, asesinos y políticos corruptos. Increíble pero cierto. Esos músicos no estaban esperando a que unos expertos musicales dieran su veredicto sobre qué les parecía musicalmente su última canción o sobre la aportación del batería en el último disco. Estaban esperando a que un juez diera su veredicto en un juicio en el que se los acusaba (a través de la A.V.T y el PP) de terroristas y en el que se pedía la entrada en prisión de sus componentes y la inhabilitación como músicos. Lo dicho, surrealista.

¿El "motivo" (lo pongo entre comillas por algo) de todo? La A.V.T, debido a ese afán desmedido de protagonismo aprovechando la aparente impunidad que te otorga el hecho (innegable por otra parte) de haber sufrido, decidió apuntarse en sus ratos libres a su nuevo capricho: analizar letras de canciones escritas hace quince años. Tras una "gran" y "profunda" labor de investigación digna de Rinconete y María Patiño, decidieron que el grupo vasco S.A es un grupo formado por defensores del terrorismo, porque dos CANCIONES (Síndrome del norte y Explota, zerdo) decían cosas "feas".

Me parece cómico (es un decir) ver cómo se puede llegar a interpretar de una manera absoluta una canción (por mucho que las tratadas aquí sean letras explícitas y carentes de metáforas becquerianas). Una canción nunca puede ser interpretada de forma absoluta, porque puede tener millones de matices como la ironía, la broma o el contexto). Siguiendo la regla de tres que propone la A.V.T, Loquillo se tendría que sentar en el banquillo de los acusados por "apología de la violencia de género" por su canción La mataré , Aznar tendría que ser juzgado por "apología de la conducción temeraria/alcoholizada" y Luís del Olmo (otro de los propulsores de esta persecución a S.A), quizá, podría ser juzgado por "apología del terrorismo" (qué paradoja) tras estas declaraciones.


La A.V.T, Luís del Olmo y el PP, no obstante, en su labor de investigadores, se olvidaron de un pequeño detalle. No tuvieron en cuenta las siguientes declaraciones de S.A en dos entrevistas, las cuales se efectuaron antes de que comenzara toda esta persecución, concretamente en el año 2000 en las revistas "Todas las novedades" y "Rock Hard":

"Entre ETA, el gobierno del PP y los partidos nacionalistas españoles nos quieren arrastrar a la sociedad vasca al enfrentamiento civil. Parece que es eso lo que buscan, que esto estalle por algún lado. ETA, ignorando la voluntad de paz de los vascos y con una estrategia que no la entiende ni Dios, y el PP, con su postura inmovilista, aportando como solución al conflicto solamente represión, fomentando la rabia y criminalizando a todos los nacionalistas vascos para conseguir réditos electorales. A ambos les importa muy poco el sufrimiento que generan sus posturas"



"Los dos equipos (gobierno y E.T.A) no ceden terreno, dos posturas enfrentadas que no tienen en cuenta al resto de la sociedad, que generan sufrimiento, unos porque usan la vía armada, que esta absolutamente desfasada, y que muy pocos la entienden, y otros que utilizan solo la represión para solucionar un problema político que siempre va a existir, negando ese problema, negando el derecho que el país vasco como cualquier otro pueblo del mundo tiene para decidir libremente y democráticamente, su futuro en un referéndum, algo que los vascos han demandado a lo largo de su historia."

Si eso es estar a favor de E.T.A, es que nos hemos vuelto todos locos.


No se trata de analizar las letras de S.A (un grupo que me encanta, no lo niego) y de aplaudirlas. Eso es lo de menos. De hecho yo estoy en contra de cualquier censura de este tipo (sea el grupo que sea, y digan lo que digan las letras). Lo verdaderamente grave aquí es la falta de responsabilidad y de coherencia a la hora de acusar a unas personas de cosas que no son (aunque, si lo fueran, tampoco tendrían que darle explicaciones a Luís del Olmo y a la A.V.T, pero ese es otro tema), desprestigiándolas sin darle la oportundiad de defenderse de forma equitativa, porque está claro que el micrófono de la A.V.T y de Luís del Olmo es mucho más potente que el de S.A. Es mucho más fácil acusar y ensuciar el nombre de alguien desde un micrófono poderoso y mediático, que lavar tu propia imagen y desmentir esas acusaciones utilizando unos micrófonos mucho más modestos. Es muy fácil engañar a la gente y conseguir que un rumor infundado se convierta en una bola de nieve con el suficiente poder como para joderle la vida a alguien. Es muy sencillo ponerle una etiqueta fea a alguien. Lo que es verdaderamente complicado es quitártela una vez que te la han puesto. Y aún poniéndonos en la situación hipotética de que, efectivamente, esas letras hayan sido escritas desde un punto de vista de apoyo al terrorismo, ¿qué sentido tiene juzgarlas quince años después? Estamos hablando de canciones, no de un genocida como Pinochet. Se mire por donde se mire, es una acusación absolutamente retorcida, sucia y malintencionada (palabra incompatible con la palabra "paz", tan utilizada por la A.V.T y los que dicen luchar contra el terrorismo, por cierto).

Se dice que cualquier publicidad es buena y que da igual que se hable mal de ti, porque lo verdaderamente importante es que tu nombre esté en boca de todos, para bien o para mal. Yo creo que esa afirmación es bastante discutible, porque no considero que ese tipo de marketing sea agradable para nadie. Se han boicoteado actuaciones del grupo en muchísimas ciudades y pueblos (la A.V.T presionaba a los ayuntamientos, los cuales, no todos del PP pero sí la mayoría, aceptaban y cancelaban la actuación), se han retirado sus discos en El Corte Inglés, incluso se les ha llamado hijos de puta en un reconocido periódico nacional. Y todo porque unos rencorosos indocumentados se indignaron por unas canciones y decidieron jugar a ser detectives en nombre de la "paz" (habría que ver si su conciencia y sus entrañas son tan pacifistas como nos quieren hacer ver, insisto)

Siempre dije que indignarse es una manera muy efectiva de llamar la atención y que está de moda. Tampoco hace falta que haya motivos para indignarse, basta indignarse por si acaso. Da igual que no haya motivos, puede ser rentable igual. Tampoco es necesario documentarse, porque te van a hacer caso, aunque tu indignación sea consecuencia de tu paranoia o tu demencia. Lo que pasa es que, muchas veces, el tiempo pone a cada uno en su sitio y a día de hoy la A.V.T ha sido condenada a pagarle 4.000 euros al grupo. Lo cual, por otra parte, no creo que sirva de mucho, porque a día de hoy (y por eso creo necesario escribir esto, aunque la foto tenga un tiempo) para mucha gente S.A siguen siendo "esos que apoyan a E.T.A". Por si fuera poco, esos 4.000 euros ni siquiera pueden parecer un consuelo desde el frío punto de vista económico: las pérdidas económicas que ha sufrido el grupo a causa de todos esos conciertos cancelados durante años seguramente superan esa cantidad. Además, los abogados no son gratis. Es un consuelo que un prestigioso juez como Baltazar Garzón le haya dado la rzón a S.A y no a la A.V.T. Pero no deja de ser triste que haya que llegar a semejante extremo. Habría sido más bonito que no hiciera falta el veredicto de Garzón para llegar a determinadas conclusiones. Habría sido más bonito utilizar el veredicto del sentido común. Pero algo es algo.

Señores de la A.V.T, ya es bastante grave que, amparándose en su condición de víctima, intenten manejar el rumbo de un país (ser víctima te puede dar derecho a sentir más rabia que el resto, pero no te da derecho a estar por encima de los demás, aunque suene duro). Pero por favor, no se metan en la música. Y si lo desean, aprendan a tocar algún instrumento o a cantar. Ahí sí estarían en su derecho. Incluso pueden hacer canciones contra el gobierno de ZP o contra S.A. No seré yo (ni el grupo, seguramente) quien los denuncie.

lunes 11 de febrero de 2008

Septiembre

Es curioso ver cómo la casualidad es capaz de funcionar como un activador de la memoria de una forma tan repentina y de provocar tantos recuerdos enterrados con una intensidad asombrosa. Hoy volví a pasar fugazmente por allí en taxi, de casualidad y empecé a recordar aquello con total nitidez. Fue hace dos años y medio, aproximadamente. Recordé el ruido de los primeros autobuses del día entrando por la ventana abierta cada quince minutos mientras no dejaba de mirar el techo. El aire fresco del amanecer inflando la cortina y haciéndome cosquillas en los pies. Me puse un tope de cinco autobuses para levantarme de la cama e irme. No recuerdo si esperé al quinto o si melevanté antes. No sin dificultad (no quise encender la luz para no despertarla) pude diferenciar mi ropa de la suya tirada por el suelo. Una vez vestido, le eché un vistazo a la habitación por primera y última vez. Había un caballete con un cuadro inacabado del que tan sólo recuerdo que era muy colorido; una mesa al lado de la cama con un cenicero lleno, témperas, bollos de papel y varias envolturas de preservativos; un armario abierto, una papelera repleta y un corcho con un montón de fotografías en las que aparecía ella con diferentes personas, sola y de niña (o eso supuse). La miré (esta vez sin recurrir a ninguna de las fotos del corcho) por última vez y abrí la puerta con mucho cuidado. El ruido de una exprimidora hizo que me sintiera bastante incómodo y que el trayecto entre el largo pasillo y la última puerta de esa casa anónima fuera algo tenso. Por suerte, esa persona desconocida que iba a desayunar zumo recién exprimido y yo no nos topamos aquella mañana.


Antes de salir del portal miré por curiosidad los buzones de todas las personas que vivían en el quinto piso, con la intención de ver cuál de todos esos posibles apellidos quedarían bien con su nombre (uno de los pocos datos suyos que conocía y el cual no aparecía en ningún buzón, siendo ese el motivo por el cual improvisé ese juego). Ya en la calle me sentí absolutamente desorientado. No sabía dónde estaba. No recordaba detalles del trayecto entre el bar y la casa. Empecé a caminar por caminar, sin rumbo. No tenía ninguna prisa. El metro de Madrid es muy amplio y encontrar una estación seguramente tan sólo sería cuestión de tiempo. Mientras caminaba iba maquinando sobre cuál sería aquella estación. Al llegar a la boca de metro sentí una mezcla entre alegría y tristeza, porque estaba cómodo en medio de ese estado de confusión y desorientación que me resultaba tan emocionante. La estación ni me sonaba, así que supuse que estaría tremendamente lejos de casa, dato que comprobé al entrar y observar el plano. En el trayecto de vuelta a casa estuve pensando en lo perfecta que había sido la noche y en lo acertado que había sido el método que había elegido para que nunca se demacrara ese recuerdo: haberme quedado con tantas dudas por resolver y salir corriendo a tiempo. Tuve muchas tentaciones de quedarme allí hasta que se despertara y poder hablar con ella. Pero darle tiempo al tiempo hubiese sido la forma más fácil de arruinar ese recuerdo. Ganarle la batalla al tiempo es algo imposible. Todo se desgasta y acaba pudriéndose. La única forma de tener un recuerdo perfecto de alguien es no conocerlo y evitar la tentación de querer saber más (por eso me alegro de haber pasado a toda velocidad con el taxi). Además, ¿quién dijo que las huídas no pueden ser el gesto más romántico del mundo?

sábado 9 de febrero de 2008

El peligro de decir "tal vez"

Dicen que los extremos no son buenos. Y si bien un político que cumple a rajatabla lo de ser políticamente correcto puede resultar extremadamente aburrido (ZP), hay veces en las que hay que serlo, porque si no corres el riesgo de quedar como un irresponsable. Al enterarme de que Rajoy prometió que, en caso de ganar las elecciones, obligará a los inmigrantes a firmar un contrato por el cual deberán comprometerse a aprender el idioma y las costumbres españolas (lo pongo en negrita porque es lo que más me impresionó), sentí pena. No me parece bien enfocar la integración social desde un punto de vista contractual. Y muchísimo menos enfocarlo de esa forma. Primero, porque da la sensación de que , de esta manera, se está viendo con desconfianza a los inmigrantes, por el simple hecho de serlo. Segundo, porque la integración social tiene que ser bidireccional y actuando así, lo único que se consigue es verla desde el prisma de esa frase tan tristemente repetida por tanta gente: "Este es mi país, si quieren venir aquí, que se jodan y apechuguen, yo no voy a mover ni un dedo" (y se trata de encontrar un equilibrio, o al menos intentarlo). Y tercero, porque hablar de costumbres españolas es hablar de algo muy subjetivo y discutible, como para utilizarlo como un requisito obligatorio.

¿A qué se refiere Rajoy con costumbres españolas? ¿A dormir la siesta obligatoriamente? ¿A beber patxarán en la sobremesa? ¿A comer obligatoriamente primer plato, segundo plato y postre? ¿A comer la tortilla en bocata? ¿Y qué se hará si Mamadú o Abdul no han podido aprender bien el idioma? ¿Y si a esos osados extranjeros no les gusta la tortilla? ¿Se les castigará por haberse portado mal y no hacer los deberes? Son ejemplos absolutamente sacados de contexto, exagerados y premeditadamente demagógicos, ya lo sé, pero es la mejor forma de entender lo absurdo que me parece todo esto. Es cómico que se les exija a los inmigrantes aprender el idioma (tiembla, Van Gaal), cuando muchos españoles (algunos incluso presentan programas de televisión) tienen el mismo conocimiento del castellano que Belén Esteban. ¿También se aplicará este contrato con los futbolistas y los inmigrantes de primera clase? El otro día Rajoy, en la entrevista que le hizo Iñaki Gabilondo, dijo que una costumbre española, por ejemplo, era decir que la ablación de clítoris estaba mal. Con esa respuesta demostró lo absurdo de ese punto. ¿Eso es una costumbre española? No lo creo. Y además, que yo sepa, en España eso está penado por la ley. Yo personalmente me sentiría bastante ofendido y humillado teniendo que firmar ese contrato, porque supone mirar por encima del hombro al que lo firma, como sospechando que éste, tal vez, es una persona poco civilizada de la que hay que desconfiar a priori, como sospechando que, tal vez, es una persona que piensa que la ablación de clítoris mola. Manuel Pizarro, por su parte, respondió que una costumbre española es "no robar". Otro claro ejemplo de lo frágil y cojo que es el argumento.

Para entender lo mal enfocada que está esta propuesta (o amenaza, mejor dicho) es tan sencillo como haceros la siguiente pregunta: ¿Hay algo de lo que plantea este contrato sobre costumbres españolas que no aparezca en el código penal? ¿No sería más apropiado limitarnos a decir que los inmigrantes deben cumplir las leyes españolas, como cualquier otro ciudadano? ¿Qué necesidad hay de estigmatizar (más todavía) la palabra "inmigrante"?. Y ojo, yo no soy partidario del papeles para todos, ni mucho menos. Soy partidario del papeles para todos los que se pueda. Cada vez que alguien me pregunta qué opino de los inmigrantes y si estoy a favor de éstos, me rio. Es una pregunta que me parece absurda, porque englobar a todas esas personas dentro de una sola palabra, me parece peligroso. No se puede estar ni a favor ni en contra de los inmigrantes. Y lo peor de todo es que por preguntas así, cada vez que una persona lee en el periódico que un rumano ha asesinado a su mujer, lo asocia con la palabra inmigrante e inconscientemente, esas personas también meten en el mismo saco a rumanos que son incapaces de matar a una mosca. Por eso digo que hay que tener mucho cuidado con según qué cosas. Lo que más me preocupa es que esta nueva medida del PP no es una burrada casual. Creo que es algo que está muy pero que muy estudiado. Y si lo hacen es porque saben que será una medida que calará hondo en mucha gente que piensa así. Y es que hay mucha gente que aplaude este tipo de cosas. Empezando por Arias Cañete, ese político que cada vez que da una rueda de prensa se olvida de que no está hablando para sus colegas del bar y de que un político, al escupir palabras por la boca, tiene más responsabilidades que un ciudadano de a pie. Evidentemente abordar el tema de la inmigración es algo complicado. Y la integración es algo extremadamente decliado. Encontrar la fórmula perfecta es imposible. Pero empezar a tener claro que hay cosas que no se pueden decir y hacer sería un buen comienzo.



sábado 26 de enero de 2008

Parches y autobuses

"Ninguna mujer tiene dueño"

Ayer en El País salió una noticia que me dejó flipado. En Ciudad de México, como medida de protección para evitar el acoso sexual (el cual ha llegado incluso a la violación, en algunos casos) que sufren las mujeres en los medios de transporte (no quiero pensar hasta qué punto lo sufren en otros lugares menos visibles) han decidido poner a disposición de éstas una línea de autobús de acceso exclusivo para mujeres y sus hijos pequeños. Si bien cualquier medida de protección en estos casos es buena y necesaria, al leerlo no pude evitar ir un poco más allá y pensar en lo terrorífico y siniestro que resulta tener que haber llegado a estos extremos y en lo terrible que resulta pensar que quizá el parche del autobús exclusivo tendrá que ser utilizado durante años y años. Porque un parche no no esm ás que una solución falsa a corto plazo. No se puede estar toda la vida utilizando parches en forma de autobús. Los parches están bien, siempre y cuando se trabaje para conseguir que se conviertan en innecesarios. O al menos que le enseñen a esos señores técnicas de seducción para conseguir que una mujer les deje tocarle una teta de forma voluntaria y tras mútuo acuerdo. Sería un primer paso. En fin....

sábado 19 de enero de 2008

Tolerancia selectiva


Hoy en día es muy habitual escuchar frases en contra de la superficialidad de la sociedad, frases que continuamente se llenan la boca con mensajes que alaban el respeto, la tolerancia y los no prejuicios. "No hay que juzgar a la gente por su físico" o "No hay que ver a la mujer sólo como un objeto físico" se oye con mucha frecuencia. Está claro que juzgar y valorar a la gente por su físico es un error (error que todos cometemos y yo el primero), pero....¿y qué hacemos con la discriminación que sufren las personas con un físico favorable? Y no, no estoy de coña. Continuamente se ataca ese tipo de superficialidad, la superficialidad que idolatra a l@s ti@s buen@s y que hunde a l@s gord@s y a l@s fe@s, pero casi nadie se queja de la superficialidad -de otro color, pero superficialidad al fin y al cabo- que juzga continuamente a l@s guap@s. Personalmente estoy hasta las pelotas de la gente que prejuzga a alguien guapo por el hecho de serlo, como si la belleza exterior condicionara matemáticamente lo que esa persona pueda tener dentro y la característica de ser guap@ te otorgara automaticamente la cruz de ser retrasado mental. Por eso me llama mucho la atención cuando alguien se sorprende al ver que una persona guapa además es inteligente, como si fuera un hecho histórico o inédito. Y aunque el tópico diga que son las mujeres las que más recurren a esos ataques envidiosos, cada vez son más los hombres que lo hacen.

Sí, es otro tipo de discriminación que afecta a Brad Pit y a Pilar Rubio -por poner dos ejemplos conocidos de personas que creo que además de estar tremendas, hacen bien su trabajo y no son tontas- y no al gordo del 5º C al que nos encontramos en el ascensor y que jamás ha besado a una chica, pero no por ello está más justificada. Hacer uso del topicazo del guapo-tonto me parece igual de inapropiado que valorar a alguien negativamente por ser gordo, feo, calvo o cojo. Por otro lado también se critica mucho al hombre por mirar a la mujer con unos ojos superficiales -como si la inteligencia de la otra persona se captara a través de los ojos- pero nadie dice nada de las propias mujeres que ejercen el machismo más brutal y que ante cualquier ejemplo de belleza superficial -un culo bonito, una cara bonita, unas tetas bonitas o un escote provocativo- ya experimentan cierto recelo y cierta desconfianza. Hace poco, una morena espectacular que había ganado no sé qué concurso en no sé qué revista, posaba sobre un escaparate del centro de Madrid. Los comentarios de algunas mujeres eran realmente preocupantes, tachándola de puta y demás lindezas. Por supuesto que los hombres también se creen con el derecho a decir semejantes barbaridades y es un error, pero a mí personalmente me choca mucho más cuando todas esos ejemplos de machismo paleto salen de boca de una mujer, porque se supone que la mujer debería ser la principal interesada en que haya igualdad.


lunes 14 de enero de 2008

¿Qué es rock and roll?



Etnocentrismo.

Tendencia emocional que hace de la cultura propia el criterio exclusivo para interpretar los comportamientos de otros grupos, razas o sociedades.





Hablar es gratis. Si bien seria terrible que ya nos cobraran impuestos por hablar, bien visto, tendría su lado bueno. Al menos el hombre aprendería a contar hasta diez antes de hacerlo y soltar tonterías por la boca. Y cuando el tema a tratar es la música, la raza humana demuestra con creces aquello de que hablar por hablar es muy fácil. Demasiado. Para empezar, las discusiones musicales serían mucho más interesantes si mucha gente fuera capaz de saber diferenciar entre la frase "este grupo es una mierda" de la frase "este grupo no me gusta". Parece algo evidente, pero es sorprente la cantidad de talibanes (sean del color que sean, lean la Mondosonoro o la Kerrang) que son incapaces de asimilar algo tan obvio y sencillo. Hablan mucho. Y como es gratis, incluso se atreven a afirmar cosas con total libertad e impunidad. El mundo de la música y del arte es algo muy subjetivo. Si alguien afirma que Serj Tankian tiene buena voz , que el batería de Metallica es cojonudo y que Pavarotti era un amo en lo suyo, no me escandalizo. Pero no, no hablo de ese tipo de afirmaciones. Hablo de afirmaciones despectivas, hechas desde el más puro desconocimiento e ignorancia. Afirmaciones que se hacen mirando desde el limitado ombligo musical de cada uno. Poniéndonos pedantes: hablo del etnocentrismo musical. Porque hablar es gratis y hablar sobre lo que no conocemos también.

Hay un montón de ejemplos de grupos que pueden ser víctimas de los etnocentristas musicales, pero voy a hablar de uno en concreto,porque lo conozco bien. La cantidad de burradas que he llegado a escuchar sobre Pereza han sido asombrosas. Que si "grupo para niñas", que si "grupo de los 40 Principales", que si "grupo prefabricado". Si bien los tres son topicazos (y por lo tanto carecen de valor y no deberían indignarme), el tercero ya es el colmo de los colmos, porque es totalmente descabellado (los dos primeros tambien son bastante estúpidos, pero al menos tienen algo de verdad, porque tienen fans niñas y además salen en los 40) . Pero decir que es un grupo prefabricado (es decir, creado de forma absolutamente artificial y sin personalidad) me parece escandaloso. Esa gente se piensa que el grupo fue creado un lunes, que el martes compuso "Princesas", que el miércoles salieron en los 40 después de que su asesor de imágen les dijera "vístete así" y que el jueves ya eran famosos. Y esa misma gente se olvida de que el grupo se formó en 1999 con la intención de hacer versiones de Leño para un homenaje en la mítica sala Siroco de Madrid. Y también se olvidan de que Rubén y Leiva procedían de dos grupos como Buenas Noches Rose (tuvieron un éxito fugaz, pero dieron mucho que hablar) y Malahierva. Y también se olvidan de que "Princesas" es un tema del tercer disco, es decir, que antes había dos discos (y hacer dos discos lleva trabajo). En resúmen, que son dos tipos que llevan mamando rock desde hace tiempo. Lo más triste de todo es que haya que explicar ésto a modo de justificación, pero bueno, nunca está de mal contarlo porque tampoco es obligatorio saberlo. Hay gente que conoce este dato y precisamente lo utiliza también para criticarlos, insinuando que es indignante que, después de haber tenido grupos tan underground, ahora hagan música más asequible. Habría que preguntarle a esas personas por qué no siguen llevando los mismos calzoncillos que llevaban hace 10 años o por qué no siguen con su primera novia.

En este país (aunque supongo que será algo que pasa en cualquier sitio habitado por humanos) existe una tendencia horrible a desconfiar de todo lo que tiene éxito, de todo lo que deja de ser minoritario y cool. Como si el hecho de pasar de tocar en Siroco a tocar en la Riviera o en Las Ventas fuera sinónimo de corromperte y perder autenticidad. Como si el hecho de crear canciones pegadizas y que lleguen a la gente fuera sinónimo de hacer música indigna. En resúmen y generalizando mucho: la música de Pereza es demasiado asequible para los metaleros extremistas y demasiado poco cool para los gafapastas de pura cepa. Luego está la gente que los critica afirmando que no hacen rock, sino pop (es gracioso cómo se utiliza este término de forma peyorativa). Desconozco qué concepto tendrán estas personas de las palabras rock y pop (tal vez deberian escuchar "Creep" de Radiohead o "Que no" de Deluxe para darse cuenta de que pop no necesariamente significa David Bisbal o Beyoncé). Supongo que son personas que se creen que sólo el rock que les gusta a sus oídos tiene derecho a llamarse rock. No lo sé. Ni me importa. Supongo que sacarán sus conclusiones sin escuchar más que el single que ponen constanemente en la radio (ese es uno de los daños colaterales y de los peligros de ser un grupo muy conocido, que una canción puede hacer que te amen o que te odien y de que te encasillen sin darle una oportunidad a esa última canción del disco que está tan escondida) y sin haberlos visto en directo. Y también supongo que son personas que se creen que saben más que los demás, aunque seguramente serían humillados en un duelo sobre cultura musical antes los dos miembros de este grupo, los cuales ya callaron unas cuantas bocas en el Viña Rock y en el Extremusika (¿para cuándo una oportunidad de callar bocas en el FIB? Sería curioso ver a un gafapasta talibán apartando sus ojos del libro de Kafka y entregándose inconscientemente a estos dos tipos flacos, sin prejuicios).

"¿Qué es rock and roll?, me preguntaba con las pupilas mazo de abiertas"
dice el estribillo de su canción "Mánager". Sinceramente, en España he visto a pocos grupos con tanta actitud. Porque el rock and roll también es actitud y liarla cuando estás teloneando a El Canto del Loco (jamás entenderé esa comparación) y consigues eclipsarlos durante treinta minutos hasta el punto de que prefieran cambiar de teloneros porque no mola que éstos acaben desnudos en el escenario. Y es que, desde que se separaron Los Rodríguez, allá por el 96, creo que no había aparecido un grupo que fuera capaz de llegar a tanta gente sin renunciar a sus principios. Si bien hay diferencias musicales entre Los Rodríguez y Pereza, creo que ambos grupos son muy parecidos en cuanto a lo que han conseguido y a día de hoy me da la sensación de que Pereza es el único grupo (con el permiso del señor Fito) capaz de estar a la altura de ellos. Pereza es un grupo que se supera disco a disco. Cada día son más respetados por músicos respetados (Loquillo, Calamaro, Rot, Urrutia o Bunbury) que hablan maravillas de ellos y de su música. Lo admirable es que Leiva (cantante,bajista, guitarrista y batería) es un chico que tan sólo tiene 27 años. Es jovencísimo. Poca gente a su edad puede presumir de haber llegado hasta aquí. Tiene un talento increíble para componer singles que por si fuera poco consiguen emocionar. Además tiene la suerte de tener una imágen rockera que resulta muy atractiv y una chulería sana (y necesaria) encima del escenario. Rubén, por su parte, a simple vista puede pasar un poco más desapercibido, pero musicalmente es fundamental. Sus últimas canciones (el último disco lo han compuesto por separado) puede que no sean singles tan directos com los de Leiva, pero sin temas como "Conjunto" (un precioso homenaje a los músicos, cuya letra consigue que cualquier artista, independientemente del estilo que toque, se pueda ver reflejado) o "Margot", "Aproximaciones" estaría cojo. Las de Rubén son canciones que tal vez no entran a la primera escucha, pero que con el paso del tiempo van ganando cada vez más, un detalle que desde mi punto de vista es importantísimo. Juntos consiguen crear canciones que consiguen llegar. Sin punteos interminables. Sin virtuosismo. No hablan de política, ni de estatutos de autonomía, ni del hambre en Somalia, ni de Guantánamo, ni se quejan de las corridas de toros. Hablan de esperar a tu chica en un bar tomándote una caña mientras se viste, de preocuparte cuando alguien que quieres se mete demasiado, de las vespas de Barna, de los sentimientos cambiantes, de fumar, de amigos entrañables y sinvergüenzas, del Brugal y del Burger King, de follar mucho, de estar triste, de comerte el mundo, de buzones de voz, de cuernos. De la vida. Del día a día. Son letras sinceras y honestas. Canciones sencillas (que no vulgares) y directas. Al fin y al cabo ese debe ser el fin de la música: emocionar. Y a mí su sencillez cada vez me emociona más. Yo me creo su música ligera. Porque sí. Porque me da por ahí.